FACEBOOK / Carlos López Dzur / Diálogo Digital / UPR / Revista TRIPLOV de Artes, Religiões e Ciências / Amor a la Vida / Youtube / Carlos López Dzur: Indice / Teoría de la sustentabilidad / El Vigilante y la Consciencia (Frags. 3 al 7) / Homenaje a Hebe / Vuelo de las Grullas / Kool Tour Activa / Letras Under / Revista / Revista Sequoyah #82 / Microrrelatos / Carlos Lopez en PR / La Naranja de OC / Ahamkara / Sadhana / ArgenPress / La casa y la Invasión de 1898 / LIBROSSea Cundinamarca el «país del cóndor» de los chibchas y sede de la leyenda de ElDorado, reino mismo del oro, descrito por el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo, o no lo sea, se ubica en Colombia para la narcocracia. En Puerto Rico, el reino de ElDorado es más concreto y real. Mejor aún, menos peligroso que la mafia. Uno de los primeros en descubrir el potencial lucrativo de su traqueteo fue un candidato a Alcalde de San Juan, Baltasar Corrada del Río.Capítulo Tres
El reino mágico de El Dorado
En ese entonces, año de 1983, era el Comisionado Residente de Puerto Rico en la Cámara de Representantes de los EE.UU. «Ahí es que está ElDorado de la nueva política de enriquecimiento personal y trafique de influencias», le había dicho Corrada a Romero Barceló, mentor de Luis antes que Gilliespie lo cobijara bajo su ala. En no tan remotos tiempos del colonialismo español en América, el rey Felipe II de España se interersó en que se fuera tras la búsqueda del mítico reino ElDorado.
La leyenda data de 1534 con referencia a indígenas nativos de Cundinamarca, la actual Colombia), pero, en este reino de saqueadores y buscadores de tesoros, Washington, D.C. es el lugar a rastrear y ese reino escantera de influencias. Desde allí, tal vez no se pueda pavimentar de oro las calles de Puerto Rico, pero sí algunas callejuelas privadas que llevan bolsillos partoci;ares hacia el poder y el ingreso. En oficinas del Comisionado Residente, se forjan vías hacia La Fortaleza.
Cuando se llega hasta esa oficina de Wasingron, D. C, el delegado puertorriqueño sin voz ni voto, el aprendizaje comienza. Hay quien no escucha las voces, tambores y aplausos de los nobles chibchas que arribaron / siempre arriban cuando se invade sus virginales predios / metidos al lugar / para acompañar al Cacique cuando se sumerge en el lago Guatavita. Hay quien sí escucha y es maravilloso. Puede hacerse rico.
Para quien sabe ver y escuchar, aunque sea sordo y mudo, lo importante es sumergirse en el Lago, con cualquiera que sea el Cacique, demócrata o republicano, y tener el cuerpo y las manos muy untadas de grasa de tortuga para que se le pegue el polvo de oro que les tiran y se le expliquen otros trámites ventajosos con que se cumplen en las ceremonias. Puede que el descubrimiento de este fontanar o lago de recursos haya sido accidenta y la fecha del hallazgo en 1967, por causa de un crecimiento del sentimiento anexionista, al que se lo midiera con dos plesbicitos.
Ahora se entiende que el homo politicus que adormece a los culebrones, a los monstruos de la Fors Fortuna o Tiké caprichosa, tene que mudarse a esos cuarteles donde está el Lago Guatavita, donde hay que buscar el guata y la guata de oro. Por ElDorado suramericano se tiran a navegar hombres crueles, como el alemán Ambroise Alfinger, quien financió sus expediciones, entre 1529 y 1538, vendiendo indios marcados con fuego. Esclavos en Santo Domingo, estigmatizados con carimbo. Jorge de Spira fue uno de esos colonizadores que llegara al pie de los Andes (1535-1538), pero, a precio ee que, al regresar, testificara a la mayor parte de sus hombres, víctimas de los indios y del agotamiento. Nicolás Ferdermann, Sebastián de Belalcázar y después Gonzalo Jiménez de Quesada, son otros que llegaron pioneramente al altiplano de Bogotá, mas con los mismos fracasos que sus antecesores.
En cuanto a ElDorado de Puerto Rico, ya nadie lo explica en términos del mito de las aguas del lago Guatavita y el oro y las joyas lanzadas al agua, ahora son simplemente presupuestos y promesas. Se alanzan a los bolsillos ávidos y quien tenga la sabiduría del poder, la parda sensatez de saber dar las voces, recaida muchos fondos para esas ceremonias que se llaman las elecciones.
Esto no tiene nada de mandato utópico y es menos sacrificial que las tentativas del explorador Antonio de Berrío, quien buscara en vano la laguna de Manoa en los Llanos y la Guyana, cretendo que, entre 1584 y 1597, le tocaría por lotería o azar encontrar el país mítico del oro, «No halló ni mierda, sino una miserable gobernación de un país que no existe Eldorado», le dijo Gillispie a su amigo Luis, porque él sí fue a Washington a participar de ceremonias mudas y le dio aplausos al guato. O sea a las aguas de Guatavita.
«Lo que se puede hacer, utilizando el pretexto de lo utópico y de ese lanzarse solitario de gente como Corrada del Río y Romero Barceló, es aceptar esas cosillas que se ofrecen como prebenda del quehacer federal. Romero aceptaría de vellón pa'rriba lo que cayese. Le dieron la oportunidad de dar un discurso ante delegados de unos 15,000 municiios de todos los EE.UU. y terminó siendo el primer portavoz, no- anglocaucásico, y primer presidente electo de la National League of Cities. Luis, eso es en apariencia polvo de oro. No un gran tesoro; pero es el comienzo... se meten, poco a ppco, en el poder en grande. En las Ligas de Asociaciones de Gobernadores, en delegaciones, se meten entre los demócratas y repujblicanos, para que impulsen sus agendas públicas o privadas, a como les toque... Te voy a decir algo, Luis: Romero es un macharán de los buenos. Es bastante patán, deschavetado y sin estilo; pero es un político del que tienes que aprender mucho. No sueltes su mano», lo volvió a aconsejar. «No la sueltes; pero tampoco le hagas caras feas a Roselló ni a Corrada. No odies a nadie; pero no los ames».
Para la fecha en que Luis Guillermo se mudó a Puerto Rico, sin duda, lo hizo de la mano de Romero y contribuyó a la campaña para que se reeligiera como Gobernador del partido de La Palma. En 1984, Romero no pudo obtener esa victoria porque se echó mala fama encima. Se le fue la mano con la disidencia independentista. Fue por encubridor de asesinatos y por la autoría intelectual de la emboscada del Cerro Maravilla que le cayó la macacoa.
También para tales días, llegó a Puerto Rico el Dr. Rosselló, pero, éste con la alianza y protección de Baltazar Corrada del Río. No se le dijo el secreto por él conocido. A Romero lo dijo: «Que el polvo de oro y la política grande está en Washington; moviendo las aguas allá que aparece el guato».
Romero tampoco se lo dijo a Rosselló. Estos son secretos que se guardan para los más jovencitos y ambiciosos, con los que se pueda hablar a calzón quitado. Rosselló cree que él si traerá la anexión. Sellará el fin de la colonia. «Romero era igual y Corrada; pero yo les dije. Olvídense de las malas palabras y de estar matando a nacionalistas y comunistas. Los EE.UU. de Norteamérica o se trata de eso, sino de buscar oro. Mover las aguas del Lago de Guatavita... y mira si se trata de eso que el Presidente Clinton trataba en materia de salud a Puerto Rico como si fuese un Estado. Le habría dado $1.2 billones por año a su isla, que es meramente un territorio de mierda, como Romero dice, y sólo en materia del cuidado de la salud».
Desgraciadamente, la ley de reforma de salud fracasó y con ella los fondos que Puerto Rico habría obtenido... pero, como un premio de consolación, Clinton accedió a financiar el programa de la Sección 936 a fin de que se canalizara un aumentp en el MediCaid... una isla tratada como Estado, si se quedara calladita y obediente...
«Luis, aprende ésto que yo se lo enseñé, por lástima a Corrada: hay que saber pedir y robar; saber pedir para no tener que hacer lo segundo robar. El lugar más lucrativo de Puerto Rico es ese lugar mítico de ElDorado, esa oficinita de mierda del Comisionado Residente; pero es una oficina que hay que saber utilizarla con sabiduría y uno de los primeros en aprenderlo fue Piñero, nunca Muñoz Rivera, padre de El Vale. Piñero le sacó la Gobernación a Trumann, sin ir a unas elecciones».
Según Ed, Romero la utilizó bien entre cuando ganó el escaño de Comisionado Residente de Puerto Rico y fue reelecto a este puesto en 1996. En las elecciones del 2004, pese a que tan mal le fue a los partidarios de Roselló, Fortuno manejó el Lago de Guatavita. Movió polvo de oro, donde el PNP movía ruinas y desastres, a partir del del 2 de noviembre. Con el 48,5% de los votos, Fortuño se proclamó comisionado residente.
INDICE
____
Las hienas / 1 / El chantaje / El regalito / Para el maquiillamiento de todo lo viejo / Coquito y los PNPeos / ¿Quién es el desquiciado que se sienta allí?
0 comments:
Post a Comment